El Gobierno reglamentó la Ley de Inocencia Fiscal y, junto a la resolución general emitida por el organismo de recaudación, quedó plenamente operativa el régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias.
Este nuevo sistema, no obstante, no es para cualquiera. Al menos así se desprende de los comentarios del socio de Expansion Business, Diego Fraga, que realizó ante Gonzalo Chicote, periodista de El Economista.
Fraga apuntó a las potestades que todavía tiene el fisco nacional en puntos clave como las facturas apócrifas, ya que «ARCA puede determinar en cualquier momento que alguno de las deducciones surgen de este tipo de comprobantes».
Por eso, aseguró que «el resultado del régimen se va a medir con la práctica y, hay que ver qué criterios son los que aplican los funcionarios del organismo de recaudación».
Pero también hay dos obstáculos más: «Los bancos o entidades financieras, que pueden pedir explicaciones sobre el origen de los fondos; y los fiscos provinciales, que pueden reclamar impuestos si no hay una armonización normativa».
Pese a todo, y si bien en general no le recomendaría a los monotributista sumarse al régimen simplificado de Ganancias, Fraga considera viable que algunos autónomos se adhieran y gocen de los beneficios del sistema.
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Un sinceramiento necesario, pero aún incompletoLo que acaba de anunciar el Gobierno es, por fin, un sinceramiento. Se afloja el aparato fiscal que durante años trató a los contribuyentes como sospechosos permanentes.
Es una señal positiva. Pero para que haya verdadera confianza, no alcanza con desarmar lo anterior: se necesitan leyes que protejan a quienes deciden confiar, aseguró Diego Fraga en su columna para El Economista.
El socio de Expansion Business recordó que “desde hace más de una década, con Echegaray a la cabeza, la AFIP construyó un sistema que convirtió a ciudadanos y empresas en informantes involuntarios”.
El resultado, según su visión, fue que “cada vez más personas atrapadas por controles ridículos”. “Lo que ahora se propone es, simplemente, sentido común”, aclaró y agregó que se logra respetar un derecho básico que es la privacidad.
Sin embargo, apuntó contra el nuevo régimen de “Ganancias Simple”. Desde su perspectiva pretender desarmar el Monotributo “sin ofrecer un sistema igual o mejor solo genera incertidumbre”.
Si bien aclaró que “la idea es buena”, sostuvo que “el diseño todavía es imperfecto”. “Si no se ajusta, no será una solución, sino apenas una nueva categoría confusa dentro del mismo sistema disfuncional de siempre”, concluyó.
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